UNA SOCIEDAD DE PLASTICO
La sociedad del nuevo milenio está marcada por el signo de la insolidaridad y el individualismo, la intolerancia y el hedonismo. Es un mundo egoísta y materialista, donde las individualidades se manifiestan en todos los órdenes sociales.
Vivimos en una sociedad de plástico. Donde todo se trata de modelar segun unos patrones globales. Lo que es distinto no encaja en esos moldes sociales,
y hay que ocultarlo, cambiarlo o eliminarlo. Un mundo frío y
despiadado, donde se busca que "el hombre sea el lobo del hombre".
Hombres enfrentados para conseguir una igualdad estética, uniforme y
manipulable. Se ha llegado a globalizar hasta la indiferencia. El sufrimiento ajeno no hiere a un corazón de plástico.
Vivir en el hedonismo (búsqueda de placer) y la belleza son la metas a alcanzar. El placer como fin supremo de la vida. La belleza corporal es nuestro prinicipal motivador. Cuerpos modélicos y bellos, en una sociedad globalizada que quiere vivir eternamente joven. En este mundo no caben los feos, los diferentes, los que se sacrifican por los demás, el altruismo, el llanto y la tristeza, la comprensión y la misericordia, etc. No hay lugar para los ancianos,
es uno de los fracasos del hombre moderno. Mejor ocultarlos en "guetos"
(residencias). Pronto se tomará la decisión de eliminarlos
completamente, una eutanasia estética. "El que no ve no sufre".
Si elimino al anciano, al discapacitado, al "raro", al distinto habremos
conseguido no sufrir con el dolor ajeno y además nuestra sociedad será
más "estética y bella".
Estamos aún bañados de una filosofía deshumanizante. Seguimos buscando el superhombre de Nietzsche.Como
ya lo hizo el siglo pasado el Nazismo de Hittler. El modelo de hombre
es, "el superhombre" capaz de generar su propio sistema de valores
identificando como bueno todo lo que procede de su genuina voluntad de poder. Para él, los valores tradicionales tienen que desaparecer ("así nos va") para que aparezcan otros nuevos que representen su prototipo de hombre ideal.
Cita de Nietzsche en El Anticristo:
¿Qué es bueno? Todo aquello que eleva nuestro sentimiento de poder, la voluntad de poder, el poder mismo en el hombre.
¿Qué es malo? Todo aquello que se origina en la debilidad.
¿Qué es la felicidad? El sentimiento de cómo crece el poder, de vencer una resistencia. [...]
Los débiles y los malogrados deben perecer: principio primero de nuestro amor por los hombres. [...]
¿Qué es más dañino que cualquier vicio? El ejercicio de la compasión
hacia todos los malogrados y débiles — el cristianismo...
Estamos creando una Sociedad sin valores humanos. Estamos viviendo una Cultura de lo efímero y transitorio frente a lo estable y duradero de tan sólo unas décadas. Se imponen unos valores materialistas, económicos y competitivos.El bienestar material El "tener" es más importante que "el ser" . Se refuerzan conductas insolidarias, intolerantes, xenófobas, de incomprensión e indirferencia.
En una sociedad hedonista no hay lugar para Dios. Los dioses de Occidente son el placer, el poseer y el poder. Y conseguir este supremo fin, justifica los medios (abortos, eutanasias, suicido, parricidio, etc). Vivir como rebaño dominado por el ansia de poder de unos pocos ("los superhombres" de Nietzsche).
Se vive narcotizados en el alcohol y la droga, el sexo y el consumismo,
la lascivia y el placer, obedientes a las órdenes místicas de la
televisión. Aquí no hay más dios que el cuerpo ni más gloria que la
carne. No hay lugar para los grandes interrogantes de la metafísica:
qué es la vida, qué es la muerte, cuál es nuestro origen, cuál será
nuestro destino postrero. Vivimos en la inmanencia de un mundo
materialista globalizado y sintético, anulando toda esperanza de trascendencia y de reflexión sobre la verdadera esencia del hombre, su espírtitu.
Nublada la mente por los vapores de la sensualidad, el hombre de hoy es
incapaz de tan altas reflexiones. Vive perdido y sin sentido. Víctima
de una atroz soledad y un vacio existencial.






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